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El derecho de sufragio pasivo consiste en el derecho a presentarse como candidato a elecciones políticas para los distintos ámbitos territoriales y ser proclamado candidato electo. Pero este contenido no se agota aquí, sino que se extiende al derecho a mantenerse en el cargo para el que fue elegido y ejercer sus funciones de forma libre y sin injerencias externas (ius in officium, en este sentido se ostenta incluso frente a decisiones tomadas por los órganos de gobierno de la Cámara parlamentaria u órgano representativo). Por tanto, sólo por causas legales y tasadas y de acuerdo también a un procedimiento legal se puede remover a un representante político de su cargo. El partido político al que pertenece el representante o por el que ha sido elegido no puede, sin más, prescindir del elegido. Por otra parte, el cese en el partido del elegido no acarrea la pérdida de su condición de representante. La relación jurídica se establece entre el elegido y el elector y no entre el representante y el partido. De estas consideraciones se colige la conexión que existe entre los dos apartados del art. 23 CE, de tal forma que una lesión del derecho de acceso a cargos públicos de naturaleza representativa vulneraría, al tiempo, el derecho de sufragio activo, pues, la relación se implementa entre el elector y el elegido o candidato, por mucho que nos hallemos en un Estado de partidos y éstos dispongan de gran libertad para confeccionar las listas electorales. Estas consideraciones provocan una consecuencia de enorme trascendencia: en nuestro sistema constitucional el llamado “transfuguismo político” no está proscrito. Desde las SSTC 5/1983 y 10/1983 la pérdida de la condición de militante y miembro de un partido no conlleva per se la pérdida del cargo representativo.

Por último, el representante tiene el derecho a ejercitar su cargo en condiciones de igualdad con el resto de representantes, lo que asegura el derecho de la minoría a participar en la toma de decisiones aunque sea de manera formal con el ejercicio de su derecho a ser oído.